(Corrido lemuyano entregado por Candelaria Frías Tenorio de la localidad de Chalihué, sector de Aldachildo, isla Lemuy, a los hermanos Jorge y César Gómez Mansilla en el año 1993)
El día veintidós de enero
Del año mil nuevecientos(2) veintinueve
Todo Chiloé se conmueve
Y en este día sereno
De ver sus habitantes
Los grandes aviones chilenos
En la isla de Lemuy
Hubo grandes admiraciones
De ver el gran ruido
Que ponían los aviones
Señores y señoritas
Sin asusto y sin atajo
Entre unos y otros decían
Que el mundo se viene abajo
Tenían razón para decirlo
Cosa que nunca habían visto
Y rogaban a Jesucristo
Con todo su corazón
De ver esta aparición
En los aires revoloteando
Y después seguían avivando
Y a su nación chilena
A sus hijos le decían
No se asusten ni tengan pena
Estos aviadores señores
De Quintero han salido
Y con gran velocidad
En Lemuy han aparecido
De Aldachildo recorrieron
Desde allá hasta Puqueldón
Dando grandes admiración
Los del pueblo y sus habitantes
Y andando en cada instante
Con valor y sin ternura
Fueron hacer su recorrido
Y hasta el pueblo de Liucura
De Liucura regresaron
Con valor y energía
Donde fueron a aterrizar
Recorriendo la bahía
De Chonchi han salido
Con toda su dirección
Fueron a hacer su gran visita
Y hasta el pueblo de Quellón
Estos aviadores señores
Son como las aves que vuelan sin cesar
Haciendo su recorrido
Por el adre(3) y por el mar
Estos aviadores señores
Son los hombres más potentes
Que hacen admirar la gente
Con sus estudios señores
Son hombres de todos valores
Por mandato de nuestro presidente
El lector lo ha relatado
Lo ha relatado con esmero
De haber visto las aviones
El día veintidós de enero
El lector lo ha escrito
Con la pluma más querida
Para que tengamos que recordar
Mientras dure nuestra vida
NOTAS
(1) Doña Candelaria Frías nombra al corrido como "Las Aviones" en vez de "Los aviones"
(2) Deformación de la palabra novecientos
(3) Deformación de la palabra aire