La leona a las perdidas
La que llora sin consuelo
Donde se la encontraron
Merendándose un cordero
Y el perro como ligero
Al instante la siguió
Y ella entonces se subió
En un palo de canelo
Todo el pueblo se juntó
En ver de darle la muerte
Y ella entonces declaró
De esta suerte, de esta suerte:
-Me he comido veinte potrillos
Fuera de terneros
Entre ovejas y corderos
Me he comido ciento veinte
De cabritas no digo nada
Porque son de bagatela
Empuñándome una cabra
No tengo pa' una muela
Cuando llego a los corrales
Mis ojos parecen velas
Disparan los animales
En verme que soy tan fiera
Como yo soy animal
También tengo mi destino
Aquí vino la muerte vino
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